El deseo y la realidad

Septiembre 23, 2009

A sobra de Gran Hermano 1348 y de telenovelas guionizadas por cajeros del Carrefour (con todos mis respetos para los cajeros del Carrefour; con ninguno para los guionistas), el Instituto Cervantes y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC) ha presentado El deseo y la realidad, un documental (documentado) sobre los artistas que integraron la innombrable, por suprema, Generación del 27. No sé cuánto dinero de nuestros impuestos habrá ido a parar a la realización de este documental, pero, francamente, yo hubiera entregado mi parte. Es un placer que se subvencionen documentales sobre Alberti y sobre Lorca. Los prefiero antes que una película de Bardem.

Sorprende (para bien, pero sorprende) que en estos tiempos tan grises para la difusión de la cultura, salgan a la luz joyas cinematográficas de tal calibre sobre, quizás, las personas más importantes del pasado siglo en nuestro país. Sorprende porque hoy la cultura, aunque existe, no se expande, no se propaga. Se teme que la cultura llegue al pueblo. Es más fácil gobernar, manipular, engañar, vomitar sobre gente que no sabe de qué se habla, de lo que ocurre y de cómo debe ser tratado. Nuestros amigos republicanos lo sabían bien, pero eran gente de buena fe. Quisieron un pueblo sabio, y crearon las Misiones Pedagógicas. Lorca era uno de sus integrantes, pero España quería ser un país de tontos. Quizá por eso lo mataron (bueno, por eso, y por maricón, y que nadie se ofenda).

Rezo a la Virgencita por que el documental cale y active una cadena de montaje que lleve a, sobre todo, los jóvenes del 2009, a leer a Alberti, a Guillén, a Huidobro, o al propio Lorca.

Ayer, en un bar de la céntrica y castiza Plaza Mayor madrileña, un tipo mencionaba el asunto. Hablaba sobre Lorca, y le insultaba. Yo le pregunté si había leído su obra. Me dijo que no, que era pecado. Le contesté que leyera El romancero gitano y Poeta en Nueva York y, que luego, una vez mínimamente informado, discutiera. Respondió lo siguiente: “El inculto eres tú. Todo el mundo sabe que El romancero gitano” es un disco de Rosario Flores”.

Ya va siendo hora de conocer nuestra Historia, la de verdad. Ya va siendo hora de conocer la obra de éstos grandes nombres y hombres. Ellos se encontraron un mundo gris, una República burguesa y bienintencionada, y una Guerra Civil, pero hicieron que, cuando uno, en el 2009, sale de España y se dirige al extranjero, al nombrar “Rafael Alberti” o “Vicente Huidobro”, se sienta orgulloso de la cultura de su país. Lo que hicieron se llamaba Literatura, con mayúscula. Quién la probó, lo sabe.


NUMBER ONE

Septiembre 1, 2009

Adiós curvas, digo adiós

en la frontera del amor

los maderos también cobran

mil aranceles.

Tiro sus telas, romperé

las fotos que le hice anteayer

para que el nuevo croupier

jamás se cele.

Equilibrado el que más

y bonito era como ninguno en cientos

de kilómetros, jamás

pude tocar algo casi tan perfecto.

Y me quedo en medio y

el horizonte se acerca a ti,

mientras me alejo, ciego estoy

escribiendo esto. En Madrid…

No hay uno igual, chaval…

todos se mueven cantidad.

No hay uno igual, chaval…

se pasan, no llegan y tal…

No hay uno igual, chaval…

es lo mejor de Ciudad Real.


Los observo pasear,

los critico sin pensar

que más vale pájaro en mano

que otra cosa.

Si se ciñen, quedan bien

siempre y cuando sea usted

la dueña y señora de

su bella rosa.

No hubo ni una vena azul

en el tuyo, Dios lo hizo que te cagas.

Me decías “Eh, Jesús,

¿qué tal me quedan estas bragas?”.

Por delante miraba, mas

me gustaba mirar por detrás

tus encantos, tu violín

sin cuerdas, aun sonando genial…

No hay uno igual, chaval…

todos se mueven cantidad.

No hay uno igual, chaval…

se pasan, no llegan y tal…

No hay uno igual, chaval…

entre gases huelen fatal.

No hay uno igual, chaval…

su culo es el number one.

Cuando lo intenté manejar

en la cama pusiste un stop.

“Por ahí no me gusta ná de ná”.

Gatillazo al canto, quedé off.

No hay uno igual, chaval…

todos se mueven cantidad.

No hay uno igual, chaval…

se pasan, no llegan y tal…

No hay uno igual, chaval…

entre gases huelen fatal.

No hay uno igual, chaval…

su culo es el number one.


Asuntos pendientes

Agosto 30, 2009

Explorar el Amazonas y el desierto de Gobi; visitar Marrakech, México D.F., Calcuta y Nueva York; fotografiarme junto a las pirámides de Giza, la Estatua de la Libertad y la Torre Eiffel; posar para Interviú en una playa virgen del Pacífico; descubrir la Atlántida; hacer turismo por Cartago, por Minos y por Venus. Asuntos pendientes.

Tocar en el Gran Rex, en Las Ventas, al lado de una estatúa manchada de excrementos de palomas en Central Park; tener mi propio club de fans; una línea de cientos de gruppies (féminas) dispuestas a todo en cada concierto; una limusina (es el sueño materialista de mi vida); componer la canción más hermosa del mundo. Asuntos pendientes.

Tomarme una copa con Elvis, con Dylan, con Bunbury y con Nacho Vegas. Asunto pendiente.

Leer Rayuela, Demian y Frankenstein; a Ángel González (más), a Caballero Bonald, a Goytisolo’s brothers, a tantos y tantos y tantos; vomitar sobre Patty Diphusa de Almodóvar y sobre La sagacidad del Padre Brown de Chesterton; obtener un autógrafo de Jesucristo y de San Bernabé (patrón de mi pueblo) para mi Biblia. Asuntos pendientes.

Quitarme un grano de la espalda. Asunto pendiente.

Plagiar a Lope de Vega; verte más, tocarte más, oírte más, olerte más, equilibrarte y equilibrarme más; reconocer mi imbecilidad; despojarme de mi orgullo gilipollesco y viceversa; aclararme para aclararte; dedicarte una canción en Pachamama; meterte mano en un cine cualquiera; ser el primero en decir ‘te quiero’. Asuntos pendientes.

Asuntos pendientes.

De la feria de Ciudad Real…

Agosto 16, 2009
  1. Mi culo huele a Ruffles Jamón Jamón. ¿Por qué? Desconozco. Ahora, cuando me duche, imagino que dejará de hacerlo.
  2. Cerca del culo, la goma de los calzoncillos me dejó un poco de rozadura. Escuece. Cuando me duche, escocerá más, por eso de la desinfección (digo yo).
  3. Todo es caro. Muy caro. Los feriantes desconocen el significado del vocablo “crisis”. Tienen familia en La Zarzuela, fijo.
  4. Las patatas fritas con mayonesa de un puesto X (ahora, I don’t remember), mezcladas con Brugal y Eristoff, provocan un ardor de tripa inimaginable. Como mezclar mejillones con horchata (uno lo hizo).
  5. No sé si tengo puntería, pero por H o por B, conseguí un peluche. Es un hito en mi vida: mi primera comunión, mi primer suspenso, mi primer beso (¿quién fue, a todo esto?), y después, mi primer peluche conseguido.
  6. Me monté en una atracción que moló mazo, aunque ahora tengo la oreja de color azul marino, por eso de los “amatomas” (no me quejo: ayer hablaba de musgo creciendo, y cosas del estilo). Para la próxima, hay que ponerse el casco, señores.
  7. Alberto (¡qué ganas de verte, jodío!) mola. Eli mola. Teresa mola. Macius mola. Pff… ¡qué voy a decir!
  8. ¿Cristina? Merecería una entrada aparte, para ella sola; una canción, quizás. Sí: Cristina es la canción más hermosa de todo Ciudad Real. Viva ella, y mucho.
  9. Me lo pasé bien. Ya iba siendo hora.
  10. Me lo pasaré bien la semana que viene, ya que tengo confirmado que voy a volver.

PD: Vaya puta mierda las dos últimas conclusiones. Pero bueno. Pasa lo que en los mandamientos: a partir del séptimo, el resto son lights.


Yo fui a ver a Cristiano Ronaldo

Agosto 8, 2009

Yo fui a ver a Cristiano Ronaldo

como una locaza en celo pueril.

Me quedé bobo, estuve chorreando

cuando gritó “tres, viva el Real Madrid”.

Yo fui a ver a Cristiano Ronaldo

con un pedaco ibicenco e inglés.

A ligar con las niñitas al palco

del Bernabéu, supermajo, ay que ver.

Suda que te suda, yes,

que se joda el United,

vendrán cien mil transex

que se apodarán Maite,

hacia Antena Tres

diciendo por lo alto:

“me lié con Ronaldo”.

Florentino, majete, la que nos ha caído

con tu cheque y tus torres,

Madrid ha enloquecido.

Invítame a comer, aunque sea un caldo,

¿quién pudiera hoy yacer,

con Cristiano Ronaldo?


Los titos

Agosto 5, 2009

En esta veraniega, manchega y sofocante tarde de agosto, mientras mi vecino aprende a utilizar la (o el) TDT y un liberal insulta al Che Guevara, servidor de ustedes se pone niño, y también ñoño, y le dedica una breve, concisa, escueta, además de cariñosa, entrada en este suburbial, marginal, amnésico blog desértico-navideño.

Quiero a mis titos Jota y David, David y Jota, treintañeros ambos. Los adoro. Son… pues eso, mis titos.

A mi tito David le debo muchas cosas y un par de botellas de vino, pero como en todas las familias, los miembros (entiéndaseme bien) jóvenes tienen más cara y reciben más de lo que dan (repito: entiéndaseme bien). Ciertamente, aunque material y económicamente no le aporto mucho (tampoco a Jota), me esfuerzo en demostrarle el cariño que le tengo, ya sea a base de mis filigranas fallidas sexuales, ya sea a base de trabajos de Documentación Informativa en Primero. David es Tom Waits más Paco Umbral, pero nacido en Algeciras. David es un hotel que te da refugio cuando te expulsan temporalmente de una cárcel de curas. Bendito sea.

Jota podría haber pasado por Zangief en “Street Fighter”, lo que ocurre es que, a diferencia de éste último, Jota piensa como un humanista en un fumadero de opio y cocina como los ángeles. Casi nada, el “joputa”. Jota impone. A mí no me jodáis. Cuando empecé a conocerlo, yo pensé: “a este mejor no cabrearlo, que te da una hostia y te envía a Cuenca”. Jota es grande. Físicamente, mentalmente, anímicamente, y no sé si sexualmente, porque ya tiene una edad. A los hechos me remito: me aguanta a mí y es capaz de sacarse dos cursos a la vez. Es para odiarlo, pero como el cabrón cocina bien, a ver quién es el listo que lo hace…

En fin, que me siento orgulloso de tener amigos de esta calaña. Vivan las malas compañías de este estilo.

Abrazos, cabrones.


I NEED A BAND

Febrero 27, 2009

Buenas a todos.

Soy Jesús Úbeda, algunos ya me conocéis. De vez en cuando toco, ya sea en casa, ya sea en “El Rincón del Arte Nuevo”. Tengo un repertorio de unas veintipocas canciones propias. Algunos ya habéis ido a verme; otros me habéis visto por Internet; otros no tenéis ni puta idea de lo que toco.

Bien, mi estilo es parecido a Dylan y a Nacho Vegas. Calamaro dejó un comentario en un blog mío en el que me describía bastante bien. Calamaro dixit:

BUENAS las LETRAS …
Estamos frente a un potencial joven B. DYLAN, con detalles que recuerdan a L.Cohen y a SABINA …
Jugando con nombres asi como con grandes ideas, conceptos y preguntas …
TODO mi apoyo virtual a este HEROE anonimo …
que merece salir del ANONIMATO a fuerza de versos.

Andres Calamaro

Eso lo escribió hace mucho. Vanidad aparte, mis canciones de ahora son mejores que las de antes.

El caso: antes he dicho que tocaba en un local y en casa. Pero he llegado a un punto de quedarme corto, necesito más. Xabel Vegas, hermano de Nacho, me dio un consejo magnífico: dijo que mis canciones eran muy buenas, pero que serían geniales con banda. Éste es el motivo de este evento o como se llamen estas cosas que se hacen por Tuenti.

No hablo de gilipollez alguna. Lo que busco es un proyecto serio y currado. Quiero gente comprometida, con la cabeza sentada, que no se eche para atrás en ningún momento. Yo ahora estoy más o menos parado por cuestión de exámenes, pero tengo la intención de tocar de nuevo a partir del 11 de marzo. Espero dar en fechas próximas un concierto en “El rincón del arte nuevo” y, ya puestos, os invito a que vayáis.

En definitiva, que divulguen este mensaje (y divulgo este mensaje) para encontrar interesados y formar una banda más o menos decente.

Un saludo cargado de rock&roll.

Jesús Úbeda.

PD: No me meto en la música para ligar. Soy un hombre felizmente comprometido.


Guitarritas o que (no) se llama Soledad.

Febrero 19, 2009

No sólo los ordenadores se bloquean.
No sólo Estados Unidos bloquea a Cuba.
Servidor de ustedes se bloquea.
La asignatura “Información en Radio y TV” bloquea a servidor de ustedes.

Qué quieren que les diga… nunca en la vida (universitaria) se me había atragantado tanto una asignatura. No sé si me consuela que a mis amigos, empezando por el Waits de Algeciras y acabando por el Ferrán Adriá de Malasaña, les va igual (de mal) que a mí.

No, no me consuela (a ellos tampoco). No me veo copiando, en este examen, ni de Jota ni de David (y viceversa). Qué desgracia, copón.

Tampoco me consuela que le vaya (por cierto, en realidad no sé cómo le va) mal a mi novia. Uno se malacostumbra (en realidad es todo lo contrario) a pasar los fines de semana enteros con ella. Cuando al bebé le apartan de la teta, llora, aunque sólo sea un momento. Y no, nunca fui niño de biberones (¿se me entiende la metáfora?). Pero este Homo prematurus tiene una experiencia indirecta “non grata” con respecto a la ubre que lo alimenta viernes, sábados y domingos. De ahí que el llanto sea atroz, porque es razonable la ausencia de glándula mamaria.

Lo que más me fastidia de todo este proceso informativo audiovisual es que me va a apartar durante dos días primero, de mi novia; segundo, de mis amigos.

Lo que más me fastidia es que me siento, de verdad, impotente ante esta asignatura.

Lo que más me fastidia es que, para una vez que necesito estudiar en compañía, no puedo.

Me cago en el examen del día 24. Y sin limpiarme el culo, de verdad.

Va a ser un fin de semana muy triste, queridas y queridos, pero que muy triste…


Los chinos

Enero 21, 2009

Dios, ¡cuánto tiempo ha pasado desde que una ventosidad astronómica llamada Big Bang creó el Universo! De un ‘boom’ nacieron galaxias, planetas, satélites… En uno de esos planetas, unas partículas químicas crearon vida, dinosaurios, mamuts, seres humanos (que extinguimos a los mamuts, y a los dinosaurios no, porque no nos dieron tiempo; de todas formas, ahora creo que vamos a por los palestinos, que también son seres humanos, qué cosas)… Y los seres humanos, por desgracia, no creamos ningún Big Bang. Podemos dejar el gas abierto en la cocina y encender un mechero, pero, como mucho, provocaremos unos cuántos muertos y nos cargaremos el lugar donde vivimos (no la Tierra, sino un piso de protección oficial).

Aún así, todos nosotros hemos sido testigos de un, cómo podríamos llamarlo… Little Bang. Bendito y maravilloso pedo. ¡Qué bien nos ha venido! Si no hubiera sido por ese Little Bang, ¿qué hubiera sido de nuestras burguesas y acomodadas vidas?.

Estoy hablando de las tiendas de chinos.

Cada tienda de chinos es un pequeño universo (de ahí lo de Little). Si tuviera que irme a una isla desierta, lo primero que me llevaría sería una tienda de chinos. Quizá haya menos artículos que en El Corte Inglés, pero cuando era menor de edad, me vendían el alcohol sin pedirme el DNI, y es de bien nacidos ser agradecidos, oye.

Una tienda de chinos no supera los 10 metros cuadrados (si es mayor, no es de chinos: sino de japoneses, que son parecidos, pero no comunistas). Sin embargo, todo lo que necesitas para tener una vida plácida y contemplativa lo encuentras ahí: pan, embutidos, bebidas, colonias, geles… Quizá algún que otro producto químico de este tipo de establecimientos provoque reacciones non gratas en la salud de uno, pero, ¡leche, no se quejen tanto: hace 40 años la gente se lavaba las manos con orina!

Es fantástico desvelarte a las cuatro de la madrugada y, pensar: “me apetece una bolsa de Lays Campesinas“. No tienes problema alguno en adquirirlas, porque en la segunda esquina a la derecha, rumbo al horizonte, no existe el país de Nunca Jamás, sino el Ultramarinos Huan-Li, lugar donde tendrás tus patatas en cualquier momento del día.

Porque los chinos no valdrían para ser españoles. A los chinos les gusta trabajar, y mucho. A los ojos de Mayor Oreja, serían los más pérfidos antipatriotas. Un chino vendiendo litronas a las seis de la mañana es un hombre feliz: disfruta con su trabajo, te sonreirá cuando te despache, y además, te dará las gracias. Quizá la litrona sea un 20% más cara que en cualquier Carrefour, por ejemplo, pero debemos ser solidarios y tener en cuenta que el chino que nos ha despachado vive por y para, únicamente, satisfacer nuestras necesidades físicas (no piensen mal) sea el momento que sea. ¡Trabajan más de 8 horas, tengamos en cuenta su precariedad laboral y paguemos ese 20% más, leche!

Aprendamos y admiremos a los chinos. Son personas, como nosotros, y su labor pública merece un sinfín de halagos. La Duquesa de Alba hace menos, y hasta tiene calles con su nombre. Si alguna vez soy alcalde de algún lugar, habrá una calle que se llamará ‘Calle de los Ultramarinos Huan-Li’.


No intenten ligar con lesbianas, amigos.

Octubre 19, 2008

Antes de abordar el tema de este ‘post’, felicitar a toda la afición madridista (servidor se incluye) porque, a pesar de un pésimo y casero arbitraje, hemos ganado con un par de… balones: el de V. Nistelrooy y el de Higuaín. Hala Madrid y que, por favor, el Frente Atlético piense más en animar a su equipo en lugar de mostrar pancartas austriaco-fascistoides.

No nos vayamos por los cerros de Úbeda. Abordemos el lío.

Miren, son las 5 menos 20 de la mañana, y acabo de llegar de una discoteca de Argüelles. Es la primera vez que voy a escribir algo, más o menos, autobiográfico. Fíjense en el marco espacio-temporal. Si plasmo mis palabras a estas horas, en estos momentos, es porque la situación lo requiere. Quiero, simplemente, advertirles sobre cierto sector de la población que nos está quitando a nosotros, solteros desesperados, a muchas chicas guapas (copa arriba, copa abajo) de las manos y de los bajos (de Argüelles, por supuesto). Me refiero a… en fin, ya saben.

Como un Fred Astaire que no sabe ser Fred Astaire, mi exhibicionismo, como el de mis amigos, da resultado con todo grupo de chicas que no esté dominado por un perro viejo. En torno a las 4 de la madrugada, a nuestro lado se situó un grupo de chicas bastante bien diferenciado: 50 % chicas guapas, 50 % leñadores (eso sí, no tenían hacha).

Como todo mamífero masculino, servidor está en celo constantemente (mejor dicho: intermitentemente). Mi amigo Cartman me dijo horas antes: ‘No estás con una tía porque no quieres. Lo único que tienes que hacer es bajar el listón”.

Pues vaya mierda, ¿no?

En fin. Ves a un grupo de chicas y, lo primero que haces, es acercarte. Bailas, arrimas la cebolleta a ritmo de reggaeton, y tiro porque me toca. Una muchacha pasa de ti y, como todo (repito) mamífero masculino, pasas a buscar a otra hembra.

Bien, si cinco hembras después pasan de ti, querido amigo, comienza a sospechar. Si no, te ocurrirá lo que a mí.

Continuando con mi historia (real o no, ustedes decidan), me acerco, bailo, cojo de la cintura y, con suavidad, retira la mano. Suelta una sonrisa picarona y hace una mueca negativa. Yo hago el payaso. Giro mi cabeza, y veo a dos chicas besándose. La vuelvo a girar, e ídem. Sigo bailando con la chica de antes y, como quien no quiere la cosa, se me acerca una muchacha con unos brazos como las piernas de Roberto Carlos y me dice: “o dejas a mi chica, o te meto dos hostias”.

Y yo que también quería meter, pero otra cosa…

En fin, esa chica le mete la lengua hasta el esófago a la chica con la que yo bailaba, se deja tocar las tetas, el culo, y… las orejas.

Ahí es cuando el mundo se te cae encima. Piensas: ¿qué he hecho yo para merecer esto? Ahí es, también, cuando mi amigo Paco dice: “vamos a simular que somos gays, por si acaso hay suerte”.

Queridos amigos, no intenten ligar con lesbianas. Tirarán una noche. Llegarán a casa totalmente frustrados, se tomarán un café y escribirán posts absurdos.

PD: Paco se hizo el gay y, la última vez que lo vi, bailaba con Jesús Vázquez. No he vuelto a saber nada de él.